NO TENGO NI LA MENOR IDEA YA DE CÓMO IBA A LLAMARSE ESTE BLOG REALMENTE. SÓLO RECUERDO QUE TRAS PROBAR MIL NOMBRES DISTINTOS, TODOS INTERESANTES, NO ME BASTÓ CON QUE BLOGGER DIJERA QUE ESTABAN YA TOMADOS. ENTRÉ UNO POR UNO EN TODOS ELLOS. ME DIJE: "SI A ALGUIEN SE LE HA OCURRIDO UN BLOG CON ESTE NOMBRE, SEGURO QUE AGUANTA VISITARLO". PARA MI SORPRESA, RESULTÓ QUE EL 99.9% ERAN BLOGS VACÍOS O CON UNA ENTRADA O DOS RIDÍCULAMENTE MINIMALISTAS DE ANTES DEL 2005. ¿QUÉ SIGNIFICA ESTO? QUIERO QUE SE LO PREGUNTEN TODOS.

martes, 13 de diciembre de 2011

Imágenes pese a todo

"Esta guerra no era nuestra" es el título de un álbum de imágenes del genocidio cometido por paramilitares en Colombia. Este sonoviso lo hice tomando los archivos del grupo Verdad y Memoria. No me gustan los mercachifles del dolor, pero ante esta situación me abstengo de guardar distancia crítica.

Aquí pueden descargar cada una de las imágenes que aparecen en el video:
photo_1
photo_2
photo_3
photo_4
photo_5
photo_6
photo_7
photo_8
photo_9
photo_10
photo_11
photo_12
photo_13
photo_14
photo_15
photo_16
photo_17
photo_18
photo_19
photo_20
photo_21
photo_22

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿"Estado del arte" o arte del Estado?

Esta imagen se ríe de la situación escolar. Trayendolo a el contexto de la educación colombiana, lo más trágico es que con el paso de los años los pupitres dejan de ser de 3 pisos, no porque se aumenten los profesores y los salones, sino porque echan a los estudiantes por diversas razones.

A Dios rogando y con el mazo dando

‎"En 1916, en una carta al Virrey británico, Gandhi pidió que se apoye una resolución que proponía el reclutamiento de 500.000 indios para el ejército inglés. Es más, se presentó como agente fiel del gobierno, y como reclutador de hombres aconsejando a sus pares que formasen un ejército republicano y lo acompañasen, acudiendo a donde lo ordenara el gobierno. Finalmente, ningún satyagrahi quiso ser reclutado por Gandhi, e incluso muchos de estos antiguos aliados lo insultaron por su ambigüedad frente al imperio."

ERIKSON, Erik. La Verdad de Gandhi. Sudamericana, Bs. As., 1975. Pág. 455

Fundación e Imperio

Chomsky demostró consecuentemente cómo, desde el fin mismo de la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. y sus aliados europeos han impuesto regímenes militares al Tercer Mundo con el papel asignado de mantener bajos los salarios (y por lo tanto altas las oportunidades de inversión) eliminando a comunistas, sindicalistas y a cualquiera que se pueda considerar una amenaza potencial para el imperio.

"Conflicto"

‎"Aquí hay una guerra, sí, y muy antigua ya. En sus modos actuales -ejército regular, guerrillas organizadas- dura desde hace más de cincuenta años. Tan larga duración sin resultados -salvo el de la propia prolongación indefinida, con expansiones y contracciones de serpiente, de lombriz solitaria que se alimenta del organismo que la alberga y se reproduce hermafrodíticamente, fecundándose a sí misma- ha tenido sin embargo el efecto de corromper por completo a sus protagonistas, los llamados "actores del conflicto". No es que haya que "humanizar la guerra": como si la guerra no fuera la más humana de todas las actividades humanas: la única que solo los seres humanos practican. No hay, pues, que humanizar la guerra, sino civilizarla: someterla al derecho para poner coto a sus excesos. Pero lo terrible es que estamos cada vez más encantados con sus excesos. Los del otro. Los del de enfrente. Nos ponemos felices cada vez que nos cercioramos de que el enemigo es un bárbaro.
Pero así no se hace la paz. Así no se hace la guerra".

// Antonio Caballero

¿a cuánto?

'Pagaban un millón de pesos por cada muchacho de Soacha': Reclutador

Por: Elespectador.com

Según uno de los principales reclutadores de los llamados falsos positivos manifestó que le entrega a los jovenes a un sargento del Ejército.

Ante la juez segundo especializado de Bogotá, Alexander Carretero Díaz, aseguró que a inicios de 2008 reclutó en el municipio de Soacha, Cundinamarca a Farid Leonardo Porras y se lo llevó para Ocaña, Norte de Santander, por orden de un sargento del Ejército de apellido Pérez.
Según el llamado reclutador, por esta persona de 26 años, le dieron una suma no superior al millón de pesos, aparte de los gastos de transporte y manutención por transportar a Porras hasta Ocaña. “Yo personalmente se lo entregue al Ejército, poco tiempo después me entere que lo habían matado, pero nunca supe quién, ni cuándo, ni por qué”.
En el marco de la audiencia, Carretero identificó en una foto que le pasó la Fiscalía a Farid Leonardo Porras y aseguró que lo contactó en un billar de Soacha, le entabló la conversación y le ofreció una oferta laboral a finales de 2007.
Ante las preguntas del fiscal, aseguró que el sargento Dayro Palomino, la persona que lo contactó en Soacha para que reclutara personas, le dijo que el mismo día que lo entregó al Ejército habían matado al joven, sin embargo desconoce los móviles.
Según el reclutador, después de eso se devolvió a Bogotá y no volvió a saber nada más del tema. “Yo solamente le decía a las personas que reclutaba que existía una mejor oportunidad laboral en otra parte y me los llevaba. No sabia nada más de ellos, solamente que el Ejército les quitaba los documentos cuando los recibían”.
Para el reclutador los requerimientos de los sargentos de Ocaña que le solicitaban a los muchachos eran claras: “Tenían que ser jóvenes, por lo que muchas veces se buscaron indigentes. Casi siempre me pedían de dos o tres personas para que las reclutara”.
Igualmente aclaró ante el despacho judicial que ante las reiteradas preguntas que empezaron a surgirle por lo que podía pasar con los jóvenes, en una oportunidad el sargento Pérez le dijo que “se abriera”, pues su vida corría peligro. Hecho por el cual abandonó sus tareas de reclutador y se instaló en Bogotá.
Carretero reafirmó que además que los jóvenes que reclutó en Soacha, también contactó personas en los departamentos de Cesar y Santander, a quienes también se los entregó al Ejército.
Estas declaraciones fueron hechas en el marco del jucio que se adelanta contra dos mayores del Ejército y un soldado profesional.

UNICEF confirma que Cuba es el único país sin desnutrición infantil. Para el 2015 eliminarán la pobreza.




Problem Capitalismo?
-
En el último informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) titulado de “Progreso para la Infancia un Balance sobre la Nutrición”, determinó que actualmente en el mundo existen 146 millones de niños menores de cinco años con problemas de graves de desnutrición infantil. De acuerdo con el documento, 28% de estos niños son de África, 17% de Medio Oriente, 15% de Asia, 7% de Latinoamérica y el Caribe, 5% de Europa Central, y 27% de otros países en desarrollo.
Cuba sin embargo no tiene esos problemas, siendo el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil, todo esto gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables. Además, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) también ha reconocido a Cuba como la nación con más avances en América Latina en la lucha contra la desnutrición.
Esto se debe a que el Estado Cubano garantiza una canasta básica alimenticia y promueve los beneficios de la lactancia materna, manteniendo hasta el cuarto mes de vida la lactancia exclusiva y complementándola con otros alimentos hasta los seis meses de edad. Además, se les hace entrega diaria de un litro de leche fluida a todos los niños de cero a siete años de edad. Junto con otros alimentos como compotas, jugos y viandas los cuales se distribuyen de manera equitativa.
No por nada la propia Organizacion de las Naciones Unidas, (ONU) sitúa al país a la vanguardia del cumplimiento de materia de desarrollo humano. Y por si fuera poco para el año 2015, Cuba tiene entre sus objetivos eliminar la pobreza y garantizar la sustentabilidad ambiental.
Y todo esto pese a 50 años de embargo, bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos…

Derecho a la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio en Colombia

Derecho a la objeción de conciencia al servicio militar obligatorio en Colombia


Actualmente los jóvenes colombianos mayores de 18 años tienen el derecho de objetar al servicio militar obligatorio por razones religiosas, filosóficas o morales, así lo determinó la Corte Constitucional a través de la sentencia C-728 de 2009. Este tema, plantea muchos debates, entre ellos, considerar hasta que punto es necesario para un país contar con servicio militar obligatorio y el presupuesto que se invierte en el prácticas militaristas. Escuche aquí un especial sobre la viabilidad del tema en el país.
Escuchar el audio:

http://laud.udistrital.edu.co/content/derecho-la-objeci%C3%B3n-de-conciencia-al-servicio-militar-obligatorio-en-colombia

Ahora todo esta claro // Benedetti




Cuando el presidente
se preocupa tanto
de los derechos humanos

parece evidente que en ese caso
derecho no significa facultad
o atributo
o libre albedrío
sino diestro
o antizurdo
o flanco opuesto al corazón
lado derecho en fin

en consecuencia
¿no sería hora
de que iniciáramos
una amplia campaña internacional
por los izquierdos humanos?

En China, niños entre 12 y 17 años fabrican juguetes en condiciones de esclavitud Son los que regala, entre otros, Mc Donald´s en sus promociones.

Trabajan entre 14 y 18 horas. Tienen 15 minutos para comer y cuatro horas para dormir en cuchitriles situados en las mismas fábricas. Al anochecer, las trabajadoras son registradas para comprobar que no han robado nada. Con sus puertas de metal y sus barrotes en las ventanas, estos talleres parecen más un cuartel militar. Así es como los chinos son competitivos.

Montar, empaquetar, montar, empaquetar, montar, empaquetar,... Las 600 jóvenes trabajan como robots, sin levantar la mirada, darse un respiro o hablar entre ellas. Todas han llegado del campo tratando de salir de la pobreza y aquí están, montando y empaquetando muñecos de plástico, entre 14 y 18 horas al día, 15 minutos para comer, permisos reducidos para ir al servicio y cuatro horas para soñar que en realidad no están durmiendo en los cuchitriles situados en la última planta de la fábrica. Una ruidosa sirena les devuelve a la realidad y anuncia el nuevo día mucho antes de que amanezca. Las empleadas saltan de la cama, se ponen las batas y forman en línea antes de correr escaleras abajo hacia sus puestos. La gigantesca nave está situada en las afueras de Shenzhen, la ciudad más moderna del sur de China, rodeada de otros almacenes parecidos, más o menos grandes, algunos con más de 5.000 empleadas.

En China se las conoce como dagongmei o chicas trabajadoras. Jóvenes y adolescentes dispuestas a producir, producir y producir sin descanso por un sueldo de 15.000 pesetas al mes del que los jefes descuentan la comida y lo que llaman “gastos de alojamiento”. Las cientos de miles de factorías de mano de obra barata repartidas por todo el país son la otra cara de ese made in China que ha invadido las tiendas de todo el mundo, desde los artículos de las tiendas de Todo a 100 a las lavadoras o la ropa de marca. Y para las dagongmei, estas fábricas son su casa, su familia, su celda.

En ellas los supervisores se encargan de que no descansen y de que la producción nunca disminuya.

Cada trabajadora es registrada al finalizar la jornada para comprobar que no se ha llevado ninguna unidad de los juguetes, llaveros, gorras o cualquier otra cosa que estén fabricando dentro del sinfín de productos elaborados a precio de saldo.

Si quebrantan las reglas internas o no rinden al nivel esperado, un sistema de penalizaciones permite a los jefes reducir el sueldo o los ocho días de vacaciones que se conceden al año. “Hay que vigilarlas; si no, se relajan”, dice entre risas el patrón de una fábrica de Shenzhen que confecciona diminutos juguetes de plástico.

Miles de empresas estadounidenses y europeas -entre ellas medio centenar de españolas-subcontratan fábricas chinas similares a esta para llevar sus productos a Occidente al mejor precio. “Si no fuera así, no sería rentable y nos iríamos a otro país”, reconoce un empresario estadounidense que mantiene cerca de 40 talleres en el delta del río de la Perla, donde trabajan seis millones de dagongmei.

No son ni siquiera la décima parte de las que hay en todo el país, alrededor de 70 millones. Sobrecogida por esta realidad, la profesora del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de Hong Kong, Pun Ngai, se decidió a pasarse por una campesina más, buscó una factoría y pasó seis meses viviendo y trabajando en una fábrica de productos electrónicos de Shenzhen para comprobar cómo viven las explotadas trabajadoras chinas.

El dormitorio donde fue alojada, situado en la última planta, tenía compartimentos donde debían dormir hacinadas hasta 15 jóvenes. La mayoría de ellas sufría de anemia, dolores menstruales o problemas en la vista, en el caso de las que tenían que montar diminutos productos a ojo sin apenas descanso. Otras enfermaban envenenadas por el contacto con productos químicos utilizados en el trabajo o simplemente desfallecían de cansancio tras interminables jornadas en las que se les daba de comer un simple plato de arroz al día.

“Les niegan todos los derechos, no tienen el permiso de residencia aunque pasen 10 años trabajando en el mismo lugar. Las tiendas o los médicos de las ciudades donde están situadas sus fábricas les cobran más que al resto de los vecinos”, asegura la profesora, que ha reunido su experiencia en varios informes.

Las pesquisas de Pun Ngai no son las únicas. La investigación de un periódico de Hong Kong descubrió en agosto pasado que los juguetes que la multinacional de hamburguesas Mc Donald´s regalaba en sus promociones en el país asiático estaban siendo elaborados en China por adolescentes de entre 12 y 17 años. Las menores trabajaban sin descanso de siete de la mañana a 11 de la noche, todos los días de la semana. En ocasiones la jornada se alargaba hasta las dos de la mañana a cambio de un sueldo de 400 pesetas al día y una habitación de 25 metros cuadrados a compartir con otras 15 chicas.

El Comité Industrial Cristiano de Hong Kong, una ONG que se dedica a rescatar a los pequeños
que trabajan en esas condiciones, envió un equipo de investigadores a la fábrica subcontratada por la cadena de restaurantes americana. Las historias que escucharon se parecían todas a las de Wang Hanhong, de 12 años: “Mis padres no querían que viniera. Lloré e imploré para que me dejaran porque quería ver el mundo. Mi familia tiene otros tres hijos, pero todos van al colegio. Quiero ahorrar dinero para que mis padres puedan sobrevivir”.

Círculo vicioso

Es un círculo casi indestructible. Por una parte, las multinacionales americanas o europeas no tienen que responder por las condiciones de sus fábricas en países del Tercer Mundo y ahorran costos laborales. Por otra, los gobiernos locales tampoco están interesados en espantar la inversión extranjera haciendo demasiadas preguntas.

Y las fábricas se multiplican. La empresa Chun Si Enterprise, por ejemplo, fue contratada por la mayor cadena de supermercados del mundo, Wall-Mart, para que confeccionara bolsos de mujer en su factoría de Zhongshan, en la provincia sureña de Guangdong. Más de 900 trabajadoras permanecían encerradas todo el día, salvo los 60 minutos de descanso y comida establecidos. Los guardias golpeaban constantemente a las empleadas y les multaban por faltas como “la utilización excesiva del servicio”.

De la media docena de fábricas subcontratadas por empresas occidentales visitadas, sólo una mantenía las mínimas condiciones. El resto estaban sucias, mantenían a las empleadas trabajando en horarios ilegales, con sueldos míseros o habían sido convertidas en cárceles donde las ventanas estaban bloqueadas con barrotes y las puertas cerradas con llave las 24 horas del día.

En un intento de contrarrestar las crisis de relaciones públicas que tenían que afrontar cada vez que se denunciaban abusos, las grandes multinacionales comenzaron a contratar equipos de inspección más o menos independientes a mediados de los años 90. No sirvieron de mucho.

“Los controles han sido un fracaso porque las empresas no tienen ninguna intención sincera de cambiar el sistema”, según el Comité de Trabajo Nacional (NLC), una asociación de EE.UU. que centra sus denuncias en empresas americanas. Los inspectores de Wall-Mart, por ejemplo, nunca descubrieron las irregularidades en su centro de producción en China y sólo una denuncia periodística logró en 1999 revelar lo que estaba sucediendo.

Un cuartel militar

En la entrada de la factoría de la marca deportiva Nike de Jiaozhou, en la provincia de Shandong, se puede leer su famoso lema: “Just Do It” (Simple-mente, hazlo). Dentro, 1.500 jóvenes, siempre menores de 25 años, trabajan 12 horas al día, según el NLC. Se trata de una pequeña parte de los más de 100.000 chinos que fabrican prendas deportivas Nike en todo el país, a los que hay que sumar 70.000 personas en Indonesia y 45.000 en Vietnam. “Con su puerta de metal y sus barrotes en las ventanas, la fábrica se parece más a un cuartel militar que a una factoría”, asegura en su informe NLC, que describe como “papel mojado” los códigos de conducta crea-dos por las multinacionales.

Pero son las fábricas de productos Todo a 100, unas gestionadas y explotadas por empresas chinas y otras por empresarios extranjeros, las que peores condiciones tienen. La presión para abaratar los precios es mayor y detrás del negocio suelen estar compañías desconocidas que no tienen que cuidar su nombre. El lema es producir mucho, barato y rápido. Los accidentes entre las trabajadoras o incendios como el que ocurrió recientemente en una nave de Shenzhen en el que perdieron la vida 80 personas, son contingencias cotidianas.

La política de contratación en estos talleres del Todo a 100 es no admitir a mujeres mayores de 25 años, pero en ocasiones los gestores se saltan su propia regla si la candidata tiene hijos pequeños dispuestos a sumarse a la cadena de producción sin cobrar nada a cambio.

Las madres sí cobran, pero el sistema leonino de sanciones tiende a reducir su retribución a unas 5.000 pesetas al mes: se recorta la paga de una hora por cada minuto de retraso en el trabajo, se penaliza con otras cinco horas las ausencias para ir al servicio o se retira completamente la mensualidad a las que se comporten de modo incorrecto.

La situación en China es especialmente desesperante para las víctimas de los abusos porque el gobierno comunista mantiene la ilegalización de sindicatos y asociaciones de trabajadores. “Aquellos que tratan de unirse para defender los derechos de los trabajadores son encarcelados. La gente tiene miedo de decir lo que les está pasando, aunque las condiciones sean extremadamente duras y no hayan recibido una sola paga durante meses”, asegura Han Dongfeng, editor del Boletín del Trabajador en China y disidente encarcelado tras las manifestaciones de Tiananmen en 1989 por movilizar a los trabajadores. “Estoy en contacto con gente que trabaja en las factorías y a menudo me cuentan el miedo que le tienen a los jefes. Les he pedido que se unan y luchen por lo que es suyo”, dice Han.

Hacia la prostitución

De esta forma, las dagongmei, abandonadas a su suerte y sin nadie que las defienda, trabajan hasta que sus cuerpos aguantan y después regresan a sus pueblos con lo puesto. El perfil de la “chicas trabajadoras” de China es casi siempre el mismo: jóvenes de entre 14 y 25 años, sin estudios secundarios y dispuestas a enviar más de la mitad de su sueldo a sus pueblos de origen. Muchas, cada vez más, terminan dejando las factorías para prostituirse. “Es mejor que trabajar en la fábrica”, dicen las muchachas que ya han dado el paso y ofrecen sus cuerpos abiertamente en las calles del centro de Shenzhen.

No muy lejos, en la planta de fabricación de muñecos, la jornada termina cuando se ha cumplido el objetivo de producción impuesto por los supervisores, nunca antes de las dos de la madrugada.

Aunque las 600 trabajadoras han tratado de mantener el tipo durante horas, varias han sido descubiertas exhaustas, completamente inconscientes, con la cabeza reposando sobre la mesa de montaje. Este mes tendrán que ver cómo su sueldo queda recortado a la mitad.

“Hay muchas chicas dispuestas a venir aquí, así que la que no trabaje bien se puede volver al pueblo”, explica el capataz, cuyo sueldo depende también del número de camiones que se logren llenar con la producción. No existe un lugar mejor para ver hasta qué punto el pueblo chino está pagando con sudor y con lágrimas que la ropa, los electrodomésticos o los juguetes que compran los occidentales se vendan lo más barato posible. Así suena la matraca incesante de la ley del made in China: montar, empaquetar, montar, empaquetar.

Mc Trabajo

Por su parte, McDonald´s expresó su indignación ante la inclusión en un diccionario del término “McJob” o “McTrabajo” que es explicado como pocas y malas perspectivas laborales. El gigante de la comida rápida ha reaccionado ante la publicación en la reciente edición del diccionario colegiado, Merriam-Webster´s, del término “McJob” definido como un trabajo mal pagado y sin futuro.

El presidente del directorio de McDonald´s, Jim Cantalupo, tildó el término como una “descripción errada del empleo en un restaurante”. En declaraciones a la agencia Associated Press, Cantalupo describió el incidente como un golpe bajo para las 12 millones de personas que trabajan diariamente en los 900.000 restaurantes de Estados Unidos.

En una carta dirigida a los directores del diccionario colegiado, Cantalupo dijo que “no más de 1.000 personas, entre los hombres y mujeres, que son dueños y operarios en los restaurantes de McDonald´s, iniciaron el día sirviendo a los clientes detrás del mostrador”.

La carta fue enviada a los medios y también figuró en la última edición de una publicación de la industria del comercio. McDonald´s, la cadena de comida rápida más grande del mundo, tiene más de 30.000 restaurantes y casi 500.000 empleados.

El término “McJob” fue acuñado por el novelista estadounidense Douglas Coupland en su novela “Generación X”, publicada en 1991 donde describe esta palabra como “un trabajo poco prestigioso, de poca dignidad, poco beneficio y sin futuro en el sector de servicios”.

La verdad al desnudo

Programa online totalmente independiente.
Dirigido por Mauricio Menéndez y Producido por Daniel Lagarini. Al desnudo y sin tabú nace para mostrar la realidad de los Chilenos y reírse en la cara de los abusadores, en el ultimo país del mundo.


Al desnudo y sin tabú from aldesnudoysintabu on Vimeo.

miércoles, 2 de julio de 2008

Campus party


Durante la semana del 23 al 29 de Junio Neurotransmisor estuvo en Campus Party. Destacamos esta conferencia a proposito de libre cultura dictado por Teemu Leinonen, lider del grupo de investigación “Learning Environments” , de la Universidad de Arte y Diseño de Helsinki, miembro fundador y primer Presidente de Vope Ry - la asociación finlandesa del Softwaer Libre y de Código Abierto en Educación, socio fundador de Ionoff Ltd y Co-Learnit Ltda, miembro del Consejo de WikiMedia Foundation.