NO TENGO NI LA MENOR IDEA YA DE CÓMO IBA A LLAMARSE ESTE BLOG REALMENTE. SÓLO RECUERDO QUE TRAS PROBAR MIL NOMBRES DISTINTOS, TODOS INTERESANTES, NO ME BASTÓ CON QUE BLOGGER DIJERA QUE ESTABAN YA TOMADOS. ENTRÉ UNO POR UNO EN TODOS ELLOS. ME DIJE: "SI A ALGUIEN SE LE HA OCURRIDO UN BLOG CON ESTE NOMBRE, SEGURO QUE AGUANTA VISITARLO". PARA MI SORPRESA, RESULTÓ QUE EL 99.9% ERAN BLOGS VACÍOS O CON UNA ENTRADA O DOS RIDÍCULAMENTE MINIMALISTAS DE ANTES DEL 2005. ¿QUÉ SIGNIFICA ESTO? QUIERO QUE SE LO PREGUNTEN TODOS.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Verdades para siempre


Dic 2011 - 1:00 am


Verdades para siempre
Por: William Ospina
Irak no poseía armas de destrucción masiva. Sadam Husein no era un aliado de Al Qaeda. La invasión de Irak no mejoró la seguridad de los Estados Unidos, más bien les consiguió millones de nuevos enemigos, que quizá no han cobrado su venganza porque la paciencia es una virtud oriental.

La guerra de Irak, que el oscuro y estúpido George Bush declaró ganada hace siete años, fue singularmente malvada e inútil, que ha infamado durante años la condición humana. La venganza no es una virtud cristiana: pero además cuatro mil muertos cristianos no pueden equivaler a más de cien mil muertos islámicos.
La democracia de Irak debería ser tarea de los iraquíes, pero si los Estados Unidos estuvieran empeñados en llevar la democracia a todos los rincones del mundo, no serían tan buenos aliados de la monarquía saudita. Cubrir la cabeza de la estatua de Sadam Husein con una bandera norteamericana no fue una manera de devolver la dignidad al pueblo iraquí. Las torturas y las infamias de la cárcel de Abu Grahib y de todas las cárceles de esta guerra, incluida la de Guantánamo, han degradado la imagen de los Estados Unidos ante el mundo.
Obama cumplió con su promesa de retirar de Irak las tropas norteamericanas, aunque, sabiendo de qué discursos debe defenderse, ha tenido que hacerlo proclamando una victoria inexistente, declarando que la misión fue necesaria, fingiendo creer que un oscuro ejército de ocupación que profana un territorio y un pueblo, y se envilece a sí mismo, es una armada invencible y una tropa de héroes.
Esta guerra durará en nuestra memoria como uno de los episodios más salvajes de la humanidad contemporánea, y los muertos de Irak merecen el dolor de los corazones nobles del mundo.
Hace ocho años, cuando comenzó la infamia, escribí que para llegar verdaderamente al corazón de Bagdad los norteamericanos tenían que cruzar cinco puertas: un desierto, una ciudad, una historia, una cultura y la voluntad de Dios. Después entendí que la puerta más difícil de encontrar sería la sexta: la puerta de salida.
Ahora pareciera que la han encontrado: que Estados Unidos se retira del escenario y se puede dedicar a la tranquilidad y al olvido. No sé qué estará pensando Dios al respecto, pero los grandes poderes de los Estados Unidos ya comenzaron a pagar su soberbia. Sabemos que la guerra de Irak costó más que la Segunda Guerra Mundial y es una de las principales causas de la crisis que hoy sacude a las primeras economías del mundo.
En español suele decirse que Dios no castiga ni con palo ni con rejo. Posiblemente los sabios de Oriente tengan razón cuando afirman que a menudo en la culpa ya está el castigo, que lo malo que hacemos no tiene que esperar un castigo ulterior, porque en su propia nuez trae ya la corrupción, la degradación y la semilla de la ruina.
No hay que desearles el mal a los que han hecho el mal, pero es importante recordarles que lo han hecho. El pueblo norteamericano consintió esta guerra en parte por miedo, porque los atentados del 11 de septiembre habían creado una histeria de fragilidad, pero sobre todo por venganza. Había que ver en los meses siguientes al atentado, en las ciudades del norte, con cuánta frecuencia la gente decía que había que hacerles pagar a los culpables el modo como habían herido el orgullo de los Estados Unidos. Y es que las Torres Gemelas, más que la gente que las ocupaba, eran el orgullo de ese país, el extraño símbolo de su hegemonía sobre el mundo. Basta el nombre de World Trade Center para entender lo que de simbólico había allí.
No existen ya las Torres Gemelas, no existe el Irak que existía entonces, no existe Sadam Husein, no existe Osama Bin Laden. Pero también hay que decir que ya no existen los Estados Unidos de hace diez años y ni siquiera la expiación de haber elegido un presidente negro de nombre árabe ha bastado para borrar la locura de esta primera década del nuevo milenio.
Tampoco existe Gadaffi y al parecer ni siquiera Libia existe ya. Eso sobre todo nos sirve para comprender que el mundo no aprende las lecciones de la historia. En nuestras propias narices, con la ayuda de todos los sofisticados medios de comunicación de la época, en Libia se libró hace poco, con los abundantes pretextos que suelen invocarse en estos casos, una nueva guerra de rapiña. Bajo las máscaras de la libertad, de la justicia, de la protección de los pueblos, se adelantó una astuta campaña de destrucción completa de un país y de apropiación de sus recursos. Han comenzado el nuevo siglo y el nuevo milenio.
A menudo sentimos que el mundo está al revés. Si alguien nos dijera que todo ocurrió al contrario, que el ataque con dos aviones comerciales llenos de pasajeros contra las Torres Gemelas de Nueva York fue una enloquecida retaliación de los iraquíes por una sangrienta invasión de ocho años de Estados Unidos en Irak, por una guerra injusta que produjo entre cien y ciento cincuenta mil muertos y la ruina del país y la devastación de su sociedad y el saqueo de su memoria histórica, nos resultaría más fácil creerlo. Hasta nos parecería que la venganza fue menos grave que la ofensa.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Israel libera 550 presos palestinos para rubricar el canje por Shalit


Conflicto

Por: EFE
La gran mayoría de los presos volverá a sus casas en Cisjordania, aunque también hay algunas decenas de la franja de Gaza y Jerusalén Este.

Israel liberará el domingo 550 presos palestinos, todos menos dos sin implicación directa en delitos de sangre, en la segunda fase del canje por el soldado israelí Guilad Shalit, iniciado hace dos meses.
Esta segunda lista de reclusos, publicada el miércoles pasado, ha sido confeccionada por Israel, como marcaban los términos del intercambio, por lo que ninguno de los liberados pertenece a los movimientos islamistas Hamás o Yihad Islámico.
La gran mayoría de los presos volverá a sus casas en Cisjordania, aunque también hay algunas decenas de la franja de Gaza y Jerusalén Este.
La mayoría están condenados a entre dos y ocho años de prisión y pertenecen al movimiento nacionalista Al Fatah, que encabeza el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás.
Así lo había recomendado el Ejército para reforzar ante los palestinos la imagen de Abás, que apuesta por la negociación con Israel, frente a la de Hamás, gran beneficiada de la primera fase del canje, que tuvo lugar el pasado octubre.
En la primera mitad del intercambio, Israel excarceló a 477 presos palestinos (incluidos responsables directos de atentados que dejaron decenas de muertos) a cambio del soldado Shalit, que había sido capturado cinco años antes por tres milicias palestinas, entre ellas el brazo armado de Hamás.
El viernes, como se esperaba, el Tribunal Supremo eliminó la última traba hacia la conclusión del canje, cuya materialización se había puesto en duda este mes por la última escalada de violencia entre Israel y las milicias de Gaza.
La presidenta del tribunal, Dorit Beinish, y otros dos magistrados, Asher Grunis y Elyakim Rubinstein, rechazaron la petición presentada por la organización derechista Shurat Hadin y dos familias de víctimas de atentados para aplazar la excarcelación.
El jueves los presos recibieron notificación de su liberación y se les efectuó una identificación preliminar y exámenes médicos.
Posteriormente fueron trasladados a las prisiones de Ayalón, situada entre Jerusalén y Tel Aviv; y de Ofer, cerca de Ramala, desde donde saldrán mañana escoltados.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Colombia en la actualidad registra más desapariciones que las dictaduras de Chile y Argentina juntas.



Oidhaco (Oficina Internacional de Derechos Humanos Acción Colombia) solicita a Colombia que ratifique el Convenio Internacional para la protección a todas las personas contra la desaparición forzada

Europa debe romper su silencio ante el drama de la desaparición forzada en Colombia

· La Defensoría del Pueblo de Colombia a 26 de agosto de 2011, cifra en 61.604 las personas desaparecidas. De ellas más de 26.000 serían desapariciones forzadas según la Fiscalía General de la Nación
· La ONU alerta sobre el hecho de que es uno de los países con mayor número de personas desaparecidas del mundo.
· En diversas regiones de Colombia existen fosas comunes con miles de muertos sin identificar. En los últimos años la Fiscalía ha identificado alrededor de 10.000, sin determinar si son víctimas o no del conflicto armado
· Las ONGs colombianas denuncian un subregistro de víctimas y la falta de atención por parte del Estado a ellas y sus familias
· Oidhaco le pide a Juan Manuel Santos que su gobierno ratifique el Convenio Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas

Bruselas, 31 de agosto de 2011. En Colombia hay 61.604 personas desaparecidas según la Defensoría del Pueblo, hace tres meses, la ONU basaba sus intervenciones en la cifra de la Fiscalía General de la Nación 57.200. En Colombia una de cada 750 personas está desaparecida.
La expresión desaparición forzada describe un crimen cometido por agentes del Estado o por personas actuando con su autorización, apoyo o consentimiento que conlleva a numerosas violaciones a los derechos humanos. Es considerada por sus impactos como una de las más graves que existen. Christian Salazar, representante en Colombia de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los DD.HH (OACNDUH) alerta sobre la realidad colombiana: “Colombia, lamentablemente sufre un récord alarmante en la comisión de este crimen”. Es un crimen continuo hasta cuando se conoce la suerte de la persona desaparecida, su paradero o el de su cuerpo. La desaparición forzada busca principalmente crear terror en la sociedad y romper procesos sociales. Colombia en la actualidad registra más desapariciones que las dictaduras de Chile y Argentina juntas.
Oidhaco, ante la tragedia humana de miles de desaparecidos en Colombia y de sus familias, le pide a la Unión Europea “que las desapariciones forzadas sean un tema prioritario en sus relaciones con Colombia”. Vincent Vallies, su portavoz, manifiesta que la UE, “como representante de 500 millones de europeos debe aprovechar su relación de privilegio con Colombia para exigirle que proteja a todas y todos los colombianos y que cumpla con todas las recomendaciones de Naciones Unidas”.
Para Vallies “la UE debe actuar ante el drama 61.604 personas desaparecidas, de las cuales más de 26.000 podrían ser desapariciones forzadas según las cifras de la Fiscalía General de la Nación”. “La UE”, continúa el portavoz, “no puede permanecer callada ante esta dura realidad colombiana. No debe olvidar que la desaparición forzada es un crimen continuo y debe tener presente que la fuerza pública es responsable de más de 3.000 ejecuciones extrajudiciales. Ni puede ni debe cerrar los ojos ante estas ni ante las otras miles de personas desaparecidas”. Oidhaco recuerda a la UE que “tiene una responsabilidad frente a estos crímenes si no hace lo necesario para que cesen”.
Christian Salazar, en su intervención durante el seminario “Herramientas para la protección y defensa del derecho a la verdad de las víctimas de desaparición forzada en el ámbito jurídico nacional e internacional” realizada en Bogotá, subraya la existencia de una legislación avanzada pero, al igual que en otras legislaciones, “sigue existiendo una brecha muy preocupante entre el marco legal y su aplicación en la práctica” y destaca que la impunidad sigue siendo la norma. “La gran mayoría de los casos de desaparición forzada asignados a la Fiscalía siguen en etapa de indagación, sin resolver ni identificar a los perpetradores ni los móviles de los crímenes.”
Oidhaco, a su vez, le pide al presidente Santos que Colombia ratifique cuanto antes el Convenio Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, con el fin de que el Estado colombiano se vea obligado internacionalmente a luchar contra la desaparición forzada a través de mecanismos judiciales y de reparación a las víctimas. “Es necesario que las víctimas de este crimen, sistemático en Colombia, sean visibilizadas tanto por sus gobernantes como por toda la sociedad, y que sus familias en lugar de ser perseguidas y en algunos casos también desaparecidas por denunciar, reciban todo el apoyo del Estado”, apunta el portavoz de la organización con sede en Bruselas.
Para Oidhaco, la labor de las diferentes organizaciones colombianas que se dedican a la defensa de los derechos humanos y al crimen de desaparición forzada en particular, ha sido fundamental para permitir los avances logrados en la legislación. La UE “debe mostrar su apoyo pleno a estas organizaciones, escuchar sus denuncias, tomar en cuenta sus advertencias sobre los proyectos legislativos por un lado y la total impunidad por otro. Esta vez no nos pueden tomar años para entender que las organizaciones nos están diciendo la verdad, como sucedió en el caso específico de las ejecuciones extrajudiciales”. [Ver anexo]


ANEXO: Datos y cifras sobre Desaparición Forzada en Colombia

•La primera desaparición forzada se presentó en el año de 1977
•Desde entonces no hay una cifra exacta. Las organizaciones que trabajan por las víctimas del conflicto armado en Colombia estiman que los desparecidos forzados pueden ser entre 25.000 y 50.000. La ONU reconoce como víctimas a cuatro familiares directos de la persona desparecida, así que las víctimas podrían ser entre 100.000 y 200.000
•En 2010 Colombia firmó el Convenio Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas. Está pendiente de su ratificación para la entrada en vigor
•La Defensoría del Pueblo cifra en 61.604 las personas desaparecidas de las que 26.000 podrían ser desaparecidos forzados. La ONU subraya que existen 3.000 mujeres y 3.000 menores de 20 años entre ellas.
•Los paramilitares de extrema derecha en connivencia con la fuerza pública son reconocidos como los mayores responsables de la desaparición forzada. A las fuerzas militares, se les atribuyen las desapariciones forzadas ocurridas antes de 1985
•La impunidad frente al crimen de desaparición forzada ronda el 99%
•Miles de cuerpos, según lo han reconocido los paramilitares a través de la Ley de Justicia y Paz, fueron desmembrados y arrojados a los ríos. Se dice que estos son los grandes cementerios de Colombia. Muchos también fueron incinerados en hornos crematorios construidos exclusivamente para ello
•Varios cuerpos encontrados por la Fiscalía como consecuencia de la confesión de los integrantes de los paramilitares reposan en sus instalaciones sin ningún tipo de identificación
•No existe una política de acercamiento a las familias de los desaparecidos ni colaboración específica para el reconocimiento de sus cuerpos
•En diversas regiones de Colombia se han encontrado fosas comunes, algunas de ellas con al menos 500 cuerpos sin identificar. En sólo una provincia, Meta –al este-, se han encontrado numerosas fosas con casi 2.000 cadáveres. En 27 provincias colombianas hay registradas 2.867 fosas comunes
• En un país con 61.604 desaparecidos durante casi 50 años de conflicto armado, tan solo en 2010 creó en la Fiscalía General de la Nación la Unidad de Desaparición y Desplazamiento Forzado
•La Fiscalía ha identificado casi 10.000 cuerpos pero sin investigar si algunos o muchos de ellos pertenecen a desparecidos forzosos
•Según informe de Medicina Legal –instituto forense colombiano- y de la Fiscalía, entre junio de 2005 y diciembre de 2010, y basados en testimonios de integrantes de grupos paramilitares, en Colombia se produjeron 173.183 asesinatos y 34.467 desapariciones forzadas.

Tomado de http://www.oidhaco.org/?art=1134&title=NOTA%20DE%20PRENSA:%20Europa%20debe%20romper%20su%20silencio%20ante%20el%20drama%20de%20la%20desaparici%F3n%20forzada%20en%20Colombia&lang=es

Imagen realista del día

cinta y sangre

Las redes imaginarias del terrorismo político

¿Cómo se legitima un Estado frente a lo “otro”, frente a lo que no abarca,digamos, su idea de democracia? Roger Bartra revive una famosa polémicaentre Claude Levi-Strauss y Roger Caillois para responder esta pregunta, al tiempo que nos lleva al corazón de Estados Unidos, donde se llevan a cabo“juegos” de guerra cuyo desenlace puede ser fatal.

martes, 13 de diciembre de 2011

Tiempo Pasado

Desde Neurotransmisor les comparto la invitación al encuentro de Ocupa la Memoria: "Invitamos a organizaciones, a naturales, a civiles, a combos a unirse a la primera jornada internacional Ocupa la Memoria que se realizará el próximo 16 de diciembre. Esta primera jornada es convocada en el marco de la conmemoración de los 20 años de la Masacre del Nilo, en el departamento del Cauca - Colombia. En esta fecha marcharemos desde Santander de Quilichao hasta la finca El Nilo. Nosotros NO olvidamos". A propósito de las problemáticas y las reflexiones en torno a la memoria viene muy al caso recordar el libro de Beatriz Sarlo, “Tiempo pasado”, disponible en:
http://www.archive.org/download/TiempoPasado/TiempoPasado.pdf
“El recuerdo insiste porque, en un punto, es soberano e incontrolable (en todos los sentidos de esa palabra). El pasado, para decirlo de algún modo, se hace presente. Y el recuerdo necesita del presente porque, como lo señaló Deleuze a propósito de Bergson, el tiempo propio del recuerdo es el presente: es decir, el único tiempo apropiado para recordar y, también, el tiempo del cual el recuerdo se apodera, haciéndolo propio”…



NO OLVIDAMOS!!! from Ocupa La Memoria on Vimeo.

Fourth Reich Coolture Americana


Imágen aérea del edificio que la Marina estadounidense tiene en Coronado, California. Foto tomada de Google Earth.

Los desaparecidos de Bush: Restos de cientos de militares de EEUU muertos en combate fueron tirados en un basurero de Virginia

Por Guy Adams *
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12 de argentina.

Desde Los Angeles

La fuerza aérea de Estados Unidos usó secretamente un basural para disponer de los restos incinerados de cientos de soldados muertos en acción durante la Guerra del Terror. Las cifras que se hicieron públicas ayer muestran que los restos parciales de 274 hombres y mujeres caídos fueron enviados al basural en el condado de King George, Virginia, entre 2004 y 2008. A sus familias, que habían dado permiso para que los restos se dispusieran de una forma “digna”, nunca se les dijo de esa práctica.

La escala del escándalo, en el Washington Post hace un mes, es mucho mayor de lo que se pensaba previamente. Además de los 976 fragmentos de cuerpos identificados, los informes del Pentágono muestran que otros 1762 restos del campo de batalla no identificados, demasiado dañados para ser sometidos a análisis de ADN, también terminaron en el basural.

Los funcionarios dicen que no tienen planes de contactar a las familias de los soldados para informarles del destino de sus seres queridos. Dice que establecer las identidades de los hombres y mujeres afectados sería demasiado caro y tomaría mucho tiempo.

Una carta del Pentágono a Rush Hold, una congresista demócrata que está investigando el asunto para una electora cuyo marido fue muerto en Irak, sostiene que determinar a quiénes pertenecen los restos que fueron al basural, “requeriría un esfuerzo masivo” y habría que examinar los records de unos 6300 soldados.

“¿Qué diablos?”, respondió Hold en el Post. “Gastamos millones, decenas de millones, para encontrar algún rastro de los soldados muertos y ellos están preocupados por el esfuerzo ‘masivo’ de volver y sacar los archivos y averiguar a cuántos soldados se les faltó el respeto en esta forma. Simplemente no quieren hacer preguntas o averiguar mucho.”

Hace un mes, los investigadores federales publicaron un informe muy crítico descubriendo “una grosera ineficiencia” de la morgue en la base aérea de Dover, el principal puerto de entrada para los cuerpos de soldados estadounidenses caídos en acción que vuelven a Estados Unidos.

El informe descubrió que las partes de los cuerpos fueron dejados en congeladoras durante meses y aun años. En un incidente, el desfigurado brazo de un marine muerto fue serruchado, sin el permiso de sus padres, para que entrara en el féretro.

Los denunciantes que trataron de atraer la atención a las prácticas deshonestas en la morgue fueron ignorados o amenazados con despidos. El “patrón de fracaso” identificado en el informe se extendía a partes de cuerpos de soldados cayéndose de las bolsas de plástico y mezclándose con los restos de otros. En una carta a una viuda de guerra descubierta por el Post, el director de la morgue, Trevor Dean, dijo que la práctica se había hecho común desde por lo menos 1996, cuando él comenzó ahí.

Que el escándalo no llegara al conocimiento del público más pronto es quizás un subproducto de los esfuerzos de los sucesivos presidentes para mantener a la base aérea alejada del escrutinio del público. Durante la primera guerra del Golfo, George H. W. Bush prohibió la cobertura de las noticias sobre el regreso de las tropas caídas allá. La prohibición fue continuada por su hijo durante la segunda guerra del Golfo y finalmente levantada por la administración Obama en 2009. El gobierno de Bush ha sido acusado de groseras violaciones a los derechos humanos en las guerras de Irak y Afganistán, amén de persecuciones a la comunidad islámica de EE.UU.
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Neurotransmisor dice: esto me hace recordar una canción de RATM llamada "sin refugio":

Rage Against the Machine - No Shelter - (Subtitulado en Español) from Speedrex on Vimeo.

Los 'paras' también tenían crematorios en Antioquia


Imágen por David Olere
Artículo tomado de http://verdadabierta.com/nunca-mas/nuncamas/2439-los-paras-tambien-tenian-crematorios-en-antioquia
Domingo, 09 de Mayo de 2010 08:00


Por primera vez, un ex paramilitar se refiere al uso de este mecanismo de desaparición forzada en el Valle de Aburrá. La Fiscalía investiga con base en su testimonio y se espera que otros ex combatientes aporten más información.


Los paramilitares pusieron en práctica la sistematicidad del horror en diversas regiones del país.
La orden impartida a finales de la década del noventa por los comandantes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) de desaparecer a sus enemigos “de cualquier manera”, para no dejar rastros y evitar que las cifras de homicidios crecieran de manera desproporcionada en las zonas urbanas, tuvo en Medellín y el área metropolitana una de las expresiones más crueles de la guerra paramilitar: la utilización de hornos crematorios.
De este macabro mecanismo se han tenido referencias de su existencia en Norte de Santander. Paramilitares de las Auc que operaron en esa región del país, entre ellos Iván Laverde Zapata, alias ‘el iguano’, han confesado ante fiscales de la Unidad Nacional de Justicia y Paz que en áreas rurales del corregimiento Juan Frío, de Villa del Rosario, y Puerto Santander, se construyeron hornos crematorios para incinerar a sus víctimas.

En Medellín el tema de los hornos crematorios de las Auc no pasaba de ser un rumor desde hace varios años. En el mundo de la criminalidad se decía con insistencia que los paramilitares se llevaban a la gente y “la quemaban” para desaparecerla, pero nadie ofrecía información precisa que permitiera afirmar o desmentir el asunto.

No obstante, la realidad le viene ganando terreno al rumor gracias al empeño de varios investigadores judiciales adscritos a Justicia y Paz que rastrean el tema desde hace varios meses. Hoy ya tienen datos concretos, aunque parciales, que los están llevando a constatar que sí se dio esa práctica de desaparición forzada, pero, como ellos mismos admiten, aún falta más información.

Los datos iniciales que develan esa realidad los viene aportando desde hace varios meses un ex paramilitar que decidió colaborar con la justicia. Verdadabierta.com tuvo acceso a varios apartes de los testimonios entregados a los funcionarios judiciales, a través de los cuales es posible dimensionar la extrema crueldad a la que llegaron los grupos armados ilegales de extrema derecha en Medellín, varios municipios del área metropolitana y en el Oriente antioqueño.

Verdadabierta.com reserva la identidad del ex paramilitar que ha venido aportando su testimonio para contribuir a la verdad de lo ocurrido en la capital antioqueña y municipios vecinos durante la etapa de penetración y consolidación de los bloques paramilitares de las Auc.

“Hay muchos muertos que no se han encontrado porque aquí en Medellín, a las afueras, a una hora, se encontraban unos hornos crematorios. Hubo mucha gente quemada. Yo presencié esos hechos", le confesó el ex paramilitar a los investigadores.

Según su narración, entre los años 1995 y 1997, los paramilitares retenían a sus víctimas, las mataban y muchas de ellas fueron arrojadas al río Cauca, por los lados del suroeste antioqueño. “Los cuerpos se abrían, se les echaban piedras y se arrojaban al río. Botando muertos muchos de las Auc cayeron presos”.

A ese problema se le sumó el incremento del índice de homicidios en buena parte de los municipios del Valle de Aburrá y en otros más donde los paramilitares estaban entrando a combatir con la subversión. Del Estado Mayor de las Auc, liderado para esos años por Carlos Castaño Gil, vino la orden de desaparecer a las víctimas. Fue así como surgió la idea de construir un horno crematorio: “La idea del horno la dio ‘Doblecero’ y la materializó Daniel Mejía”.

Para esos años, Mauricio García, alias ‘Doblecero’, era el comandante del Bloque Metro y Daniel Alberto Mejía Ángel, alias ‘Danielito’, se había integrado al bloques Cacique Nutibara, facción de las Auc que estuvieron bajo el mando de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘don Berna’.

“De la construcción se encargó Daniel Mejía, era de las Auc y de la Oficina de Envigado”, dijo el ex paramilitar. “Yo escuché que el horno costaba entre doscientos y quinientos ‘palos’ (millones de pesos) y lo estrenaron con un tipo de nombre Alberto, de la Oficina de Envigado. Lo echaron vivo ahí porque se había robado una plata. El horno lo manejaba un señor que le decían ‘funeraria’, creo que se llama Ricardo; dos señores le hacían mantenimiento a las parrillas y a las chimeneas, porque se tapaban con grasa humana”.

Sobre su ubicación, el paramilitar señaló que estaba en una finca del municipio de Caldas, sur del Valle de Aburrá. “Hay que pasar el casco urbano. Se sale de Caldas por ahí media hora en vehículo. Está ubicado en una finca muy grande. La entrada, para esa época, era una puerta blanca”.

Ya dentro de la propiedad, el ex paramilitar describió con detalles el inmueble: “la primera casa en obra negra y enseguida de la casa había como una especie de depósito, y más atrás, como a 70 u 80 metros, funcionaba supuestamente una ladrillera. Se veían dos chimeneas en el techo. En la entrada había un primer piso con antejardín bien decorado y de ahí a mano derecha se bajaba por unas escalas como de cinco metros, cuando se llegaba al final se observaba un horno grande de panadería industrial”.

Sobre el horno como tal detalló lo siguiente: “la puerta era hermética, de palanca, se cerraba y quedaba incrustada en un marco de pared, tenía vidrios muy gruesos, como blindados. En la parte de afuera contaba con tres botones, un botón rojo para prender y los otros dos para graduar la temperatura. Por dentro, el horno era metálico y tenía como una especie de mesón firme, tenía resistencias, unas abajo del mesón, como una especie de parrillas. A los lados del mesón también había resistencias. Al fondo de la pieza quedaban dos ventiladores. Nos decían que ahí no podíamos fumar. Olía como a chicharrón quemado. En el horno solo cabía una persona. Los cuerpos eran enganchados al mesón. Cuando subían la temperatura los cuerpos se levantaban. Mucha gente se moría antes de entrar al horno".

Según sus cálculos, en la semana eran conducidas allí entre 10 y 20 personas. Y se tenía un procedimiento para ello: “cuando nosotros llegábamos con las personas, vivas o muertas, tocábamos y nos decían ‘esos insumos llévelos para el fondo’. Llegábamos hasta adentro, los llevábamos en bolsas para que no botaran sangre. Los desangrábamos. Nos preguntaban ‘¿quién manda eso?’. Alías ‘J’ y Daniel mandaban mucho. Llevaban una carpeta donde anotaban todo. El que anotaba era un señor como de 45 años, bajito, cejón. Nosotros entrábamos y teníamos que esperar las cenizas. El procedimiento duraba como 20 minutos, pero cuando estaba encendido eran como cinco minutos. Luego se las mostrábamos a ‘J’ o a Daniel, y luego las botábamos al río o a donde ellos dijeran”.

Ante los investigadores judiciales no negó su participación en la comisión de varios crímenes bajo esa modalidad. “A unos los llevé muertos y a otros los llevé vivos. Llevé más de cincuenta muertos y vivos más de quince”.

Entre las víctimas que recuerda se encuentran dos hermanos de apellido Vanegas, ganaderos de profesión, quienes fueron retenidos en el sector de Belén, suroccidente de Medellín, por orden de Daniel Mejía. Según los paramilitares, los hombres fueron asesinados porque financiaban un frente de la guerrilla de las Farc. Con su muerte en el horno crematorio, se puso a funcionar para toda clase de personas, pues según el relato del ex paramilitar, hasta ese momento era usado para “personalidades solamente”.

Otra de las personas que recuerda que fue incinerado allí fue el narcotraficante Julio Cesar Correa Valdés, conocido en el mundo de la mafia como Julio Fierro y esposo de la modelo Natalia Paris. Su deceso se produjo, según el testimonio de este ex paramilitar, a finales de agosto de 2001. Según relatos periodísticos de ese año, este narcotraficante venía adelantando conversaciones con la DEA para someterse a la justicia de Estados Unidos y colaborar como informante para obtener beneficios jurídicos.

“De ello se enteraron en Antioquia, entonces se reunieron Salvatore Mancuso, Carlos Castaño y Daniel Mejía. Castaño ordenó que cogieran a Julio Fierro. A él lo retuvieron en el municipio de Guarne varios hombres de Daniel. La orden era que no lo mataran. De Guarne lo llevaron en helicóptero hasta Córdoba, donde Carlos Castaño. Le querían quitar unas propiedades. Natalia Paris viajó también hasta allá porque le iban a quitar unas propiedades que estaban a nombre de ella. A Julio lo regresaron a Medellín en helicóptero, para hacerle la extinción de dominio, luego lo mataron y el cuerpo lo llevaron al horno”.

Lo más paradójico de lo narrado por este ex paramilitar es que ofrece una versión que podría aclarar lo ocurrido con alias ‘Danielito’, desaparecido desde el 25 de noviembre de 2006, dos semanas después de abandonar el centro de reclusión de La Ceja, Antioquia, donde permanecían recluidos los jefes de las Auc. De allí salió porque contra él no pesaba orden de captura de alguna.

“Él fue víctima de su propio invento”, dijo el ex paramilitar entrevistado por los funcionarios judiciales. “A Daniel lo desaparecieron junto con diez de sus escoltas en ese horno”. Una noche me llamó un amigo y me dijo ‘se tragaron a Daniel, el patrón’, y nunca más supe de él. Tampoco sé que pasó después con ese horno”.

Investigadores sociales de la Universidad de Antioquia que trabajan sobre este tipo de fenómenos criminales y que solicitaron la reserva de la fuente, indicaron que la existencia de hornos crematorios en Norte de Santander y en Antioquia evidencia que se trata de una manera de “industrializar la criminalidad”. Había una orden superior de “desaparecer las víctimas a toda costa” y en ese sentido es que aparecen los desmembramientos, las fosas, los ríos y los hornos como técnicas eficaces de acabar con el llamado “enemigo”.

Lo que revela este tipo de criminalidad, agregan los investigadores sociales, es su carácter sistemático y selectivo, “lo que quiere decir que toda esa criminalidad fue planificada, tanto que no se puede perder de vista que los paramilitares tuvieron escuelas en donde preparaban a los combatientes en diversas actividades. Allí los convertían en máquinas de guerra” a través de una división interna del trabajo, especificada por técnicas criminales.

La Fiscalía espera que otros ex paramilitares, ya sea que estén postulados a los beneficios de Justicia y Paz, privados de la libertad por crímenes juzgados por la justicia ordinaria o libres, sin requerimientos de la justicia, contribuyan a precisar aún más los detalles sobre este tipo de desaparición forzada, con el fin no solo de establecer la ubicación exacta del horno crematorio, sino de identificar a las víctimas que fueron conducidas a esa macabra máquina de la muerte.

MUJERES QUE HACEN HISTORIA Tierra, cuerpo y política en el Caribe colombiano


MUJERES Y GUERRA
Víctimas y resistentes en el Caribe colombiano
MUJERES QUE HACEN HISTORIA
Tierra, cuerpo y política en el Caribe colombiano

Objetivo
Los informes del grupo de Memoria Histórica que se presentan hoy al público tienen como propósito reconstruir, desde dos ángulos distintos, las relaciones que se tejieron entre mujeres y guerra en el contexto de la estrategia de conquista y gobierno desplegada por las Autodefensas unidas de Colombia entre 1997-2005 en el Caribe colombiano. La primera dimensión se enfoca en las victimizaciones ejercidas por los paramilitares, diferenciando las impuestas sobre hombres de aquellas infligidas sobre las mujeres; y la segunda se centra en las resistencias, sobre todo aquellas promovidas por las mujeres. Aunque no hace parte del objetivo central de la reconstrucción de los hechos, el informe incorporó también las huellas que fue encontrando sobre el papel clave desempeñado por ciertas mujeres integrantes de las redes paramilitares.
Tesis central
Entre 1997 y 2005, en el contexto de una estrategia de conquista y gobierno de las AUC en el Caribe colombiano, los paramilitares establecieron un dominio despótico a través de distintas formas de violencia sustentadas en representaciones profundamente degradantes y autoritarias de lo femenino y lo masculino. Estas representaciones cumplieron un papel constitutivo en sus estrategias de conquista y en las prácticas que ellos usaron para moldear un orden social. Esta tesis surge de la reconstrucción de las formas de regulación de la vida cotidiana que las AUC usaron en el Golfo de Morrosquillo; y la violación sexual perpetrada por actores armados, sobre todo paramilitares, contra mujeres en el Magdalena.
Además de la reconstrucción de estos ejercicios violentos y despóticos, el informe también muestra cómo, en circunstancias tan adversas, las mujeres resistieron, algunas desde sus vidas cotidianas; y otras participando y construyendo iniciativas colectivas. Las primeras formas de resistencia sirven para comprender cómo, ante hechos traumáticos, las personas, usando distintos
recursos, sostuvieron la vida, la propia y la de sus familias; y la segunda, permite evidenciar cómo, aún antes de la guerra, las mujeres participaban en actividades colectivas. Cuando el conflicto toca a sus puertas, algunas se integran a procesos organizativos a través de los cuales se divulga un discurso de derechos de las mujeres que las fortalece, aún en medio de la guerra.
Finalmente, en el relato, MH reconoce que las mujeres no solamente fueron víctimas y resistentes sino que también participaron en las redes armadas, incluso algunas desde posiciones de comandancia.
TESIS 1. Victimización y resistencia de las mujeres en la construcción de órdenes sociales
En el caso de Rincón del Mar y Libertad (Montes de María), los paramilitares no sólo transformaron la existencia colectiva de las comunidades perpetrando eventos “límite” como masacres sino que también fueron construyendo un orden social específico a través de una constante injerencia en la vida cotidiana en la que sus representaciones sobre la feminidad y la masculinidad jugaron un papel central. Por medio de una forma concreta de intervención sobre el cuerpo, las prácticas sociales, el lenguaje y el espacio, los paramilitares del Bloque Héroes de Montes de María de las AUC, lograron consolidarse y establecer un dominio en la zona. Transformaron el significado de lugares; usaron un lenguaje sexista y racista para construir jerarquías sociales; reorientaron o desmontaron prácticas del día a día, conmemoraciones y rituales; e impusieron una serie de castigos físicos diferenciados por sexo que incluían desde ejercicios de estigmatización pública, esclavitud laboral, trabajos forzados domésticos, hasta violencia sexual. En ese contexto de dominación de la vida cotidiana fueron emergiendo unas particulares formas de resistencia impulsadas de manera individual y privada, que se sostuvieron en creencias religiosas y en un acervo cultural afrodescendiente, y que en un momento confluyeron en una expresión pública y armada de resistencia por parte de los pobladores de Libertad.
TESIS 2. La violación sexual infligida sobre las mujeres en el contexto armado
A partir de la creación de una base de datos que contiene 63 registros de violación sexual cometidos en Magdalena en el marco del conflicto armado, MH plantea que no todos los hombres en armas están idénticamente inclinados a
violar, y que aquellos que lo hacen, más que responder a instintos irrefrenables, están reaccionando a condiciones construidas por los comandantes de sus organizaciones armadas, que desencadenan, permiten o/y alientan su ocurrencia. Esto se infiere porque entre las guerrillas (en particular las FARC y en un caso el ELN), las organizaciones paramilitares y el Ejército, se presentan enormes variaciones en términos de:
• Número: En 40 de los 63 registros los paramilitares son imputados como presuntos responsables; son de lejos los mayores infractores, seguidos por 4 casos imputados a presuntos miembros del ejército y 1 a una alianza paramilitares-ejército; 3 a presuntos integrantes de las FARC, 1 a integrantes del ELN. En 14 casos la información resultó insuficiente para señalar un presunto responsable.
• Contexto: Los hombres en armas cometen estos crímenes, ya sea en contextos de tipo estratégico (donde están en juego intereses de la organización) o en contextos oportunista (donde los hombres en armas aprovechan su innegable superioridad y violan a una mujer exclusivamente para su satisfacción sexual personal). De los 63 registros, la mayoría, 34, corresponden a violaciones cometidas en contextos estratégicos y de esas violaciones, 21 fueron imputadas a paramilitares; 18 a violaciones de tipo oportunista de las cuales 13 fueron imputadas a presuntos integrantes de organizaciones paramilitares; y 11 a registros donde la información es insuficiente.
• Modalidad: De las 40 registros de violación imputados a presuntos paramilitares, 19 fueron cometidos por 3 o más hombres; muchas de ellas fueron cometidas de manera pública; y en unos casos fueron violaciones anales y vaginales, que se combinaron con otras formas de tortura y vejación. En términos de modalidad resalta el hecho de que la ferocidad con la que se cometen estas violaciones no sólo se desencadena en situaciones de odios entre actores enemigos (violaciones en contextos estratégicos) sino también en circunstancias oportunistas.
• Perfil de las víctimas: las violaciones cometidas en contextos estratégicos se ejercen contra mujeres de todas las edades en contraste con la edad de las víctimas de violaciones oportunistas, en su mayoría menores de
edad, algunas tan jóvenes que no se habían desarrollado cuando fueron abusadas. En 20 de los 21 registros de violación sexual cometidas en contextos estratégicos imputadas a miembros de organizaciones paramilitares, las mujeres respondían a algún criterio de selección y fueron victimizadas porque eran parientes de hombres perseguidos por la organización, trasgredían sus códigos de conducta, eran acusadas de pertenecer a redes armadas enemigas, o porque ejercían un papel de representación/aglutinamiento de las comunidades que estaban en la mira.
Por último, la reconstrucción de las prácticas ejercidas por Hernán Giraldo, el ‘Señor de la Sierra’, devela que en ciertas regiones del país, comandantes que concentran poder y autoridad, ‘intercambian’ la virginidad de jóvenes, en contrapartida por la oferta de prebendas o protección para ellas y sus familias, en un ambiente donde estas prácticas se revisten de un ropaje de naturalidad.
TESIS 3. Las mujeres gestoras de inicitivas de paz y resistencias
Las mujeres, antes de que la guerra tocara a sus puertas, ya participaban activa y persistentemente en procesos sociales, comunales y políticos. Cuando el terror se desencadena en el Caribe, ellas, no obstante estas condiciones de adversidad, continúan luchando por una vida mejor para ellas, sus familias, y sus comunidades. Algunas lo hacen solas, con gestos de coraje poco reconocidos en la historia sobre el conflicto armado, sin ningún respaldo, impulsadas por la convicción de que tienen que sacar adelante a sus hijos. Otras se asocian con otras mujeres y constituyen redes de apoyo y organización de las que extraen fuerza. A través de estas redes y otros mecanismos de comunicación se divulga un lenguaje de derechos de las mujeres que ellas hacen propio. Aunque las mujeres no pueden con sus iniciativas detener la guerra, valoran su participación en estas instancias porque es allí donde, a partir del encuentro con otras víctimas, rompen la soledad y superan los sentimientos de desamparo y parálisis que los hechos traumáticos dejan tras de sí. En esos espacios, cultivan su autoestima y se capacitan para asumir roles que son cada vez más reconocidos en el ámbito público.
Además de presentar sucintamente la trayectoria de distintas iniciativas colectivas, MH también reconstruyó la vida de cuatro mujeres que ‘hacen historia’ en la Costa Caribe desde distintas orillas.
• María Zabala, es una mujer involucrada en actividades comunitarias en su vereda que se convierte en víctima de los paramilitares cuando ellos asesinan a su marido frente a ella y sus hijos. A raíz de los hechos se ve forzada a abandonar su tierra y a desplazarse hacia Montería. A través de una lucha persistente y de su alianza con la Corporación María Cano en Montería, logra unirse con otras mujeres para negociar un predio con la intermediación del INCORA. Sin embargo, como en tantos otros casos, el precio del predio estuvo mal negociado y luego por falta de vías, electricidad, y condiciones de comercialización de la producción, las mujeres no pudieron pagar la deuda que creció y se volvió para ellas impagable. Hoy, las mujeres de Valle Encantado, además de ser amenazadas por las bandas criminales que se disputan la zona, están de nuevo a punta de ser despojadas, pero esta vez por los bancos.
• Magola Gómez, desde su adolescencia, es una apasionada de la política y en particular de los principios e ideales liberales. Muy joven, se casa con German Gómez Peláez, uno de los liberales que abandera un movimiento popular masivo --la Piragua-- que alcanza amplios respaldos electorales en una región --Córdoba--dominada por las grandes casas políticas tradicionales. Desafortunadamente es secuestrado por el EPL, abstencionista en ese momento (1973-74). En un combate con el Ejército cae asesinado y en su entierro Magola decide insubordinarse contra las fuerzas que pretenden detener el movimiento y enarbola las banderas de su marido. Logra ser electa a la Cámara de Representantes y ascender en las estructuras partidistas liberales hasta ser integrante del Directorio Nacional Liberal en años en los que la presencia de las mujeres en cargos de dirección era excepcional.
• Yolanda Izquierdo es una mujer que se abre paso navegando en las distintas redes políticas de Córdoba y que al reclamar por el precio irrisorio ofrecido por la Fundación Funpazcor, auspiciada por los Castaño y manejada por Sor Teresa Gómez, su media hermana, fue asesinada. Yolanda, desde niña, se inclina por el trabajo que ayude a la comunidad y aprende hábilmente a navegar en la política del departamento para lograr recursos para su familia y su barrio. Inteligente, se abre paso en esas redes políticas. Cuando reclama públicamente, recurre a las instituciones
para que la protejan. Está amenazada y así lo denuncia. Como ninguna institución se pronuncia y se mueve para protegerla, es asesinada en la puerta de su casa.
• Margarita es el seudónimo de la hija de una de las pioneras que, en los setenta del siglo pasado, reclaman tierras en Magdalena y logran titulación. Son las Mujeres del Perrenque que, cuando sus hombres se cansan de luchar por la tierra, insisten e insisten, amparadas en la ANUC, hasta que logran la titulación. Sin embargo, dado el contexto de discriminación de género en el que sus vidas transcurren, la titulación no se hace a nombre de ellas, o de ellas y sus compañeros, sino exclusivamente a nombre de ellos. Margarita, que retoma una década después la misma lucha, logra titulación a nombre propio gracias a las luchas emprendidas por las feministas y por las funcionarias que desde el poder impulsan políticas de tierras para ellas. Sin embargo, la guerra anula esos avances y en 2000, cuando Magdalena es objeto de codicia por parte del Bloque Norte, Margarita se ve obligada a abandonar el predio por el que había luchado y que ella había "civilizado" durante esos años. En esta reconstrucción de vida se ve claramente cómo la violencia sexual se ejerce entre vecinos --es violada cuando era apenas una adolescente por celadores de las bananeras; y luego sufre y sobrevive a otros episodios de violación. Cuando los actores armados se disputan el Magdalena, es violada por un guerrillero comandante de las FARC y luego violada grupalmente en un ritual de profunda vejación por parte de paramilitares.
TESIS 4. Daños y recomendaciones
MH descubrió en el trabajo de campo que la vida de muchas mujeres víctimas de la guerra se encontraba sumida en una violencia cotidiana oculta. A esto se le suma, con la llegada de los actores armados y en particular de los paramilitares, otras prácticas que en conjunto producen más daños sobre sus proyectos de vida y sobre sus cuerpos, y su sentido de dignidad y su psique. MH también escuchó cómo, cuando el proceso de Justicia y Paz se desencadena, las mujeres no dejaron de ser amenazadas y cómo, en algunos casos, ellas han sido revictimizadas por funcionarios encargados de su reparación. Varias de las
mujeres que sufrieron violaciones además quedaron embarazadas y ni sus hijos ni ellas han recibido ningún tipo de atención psicológica.
Cualquier esfuerzo de reparación debe entonces resarcir a las víctimas en estos campos y a su vez propender porque las mujeres no retornen a las condiciones de violencia en la que sus vidas transcurrían sino que avancen hacia la conquista de su ciudadanía plena. En especial MH hace énfasis en que, para que alcancen su reparación integral, las mujeres requieren que su VOZ sea validada tanto en los estrados judiciales y en los procesos de esclarecimiento de la verdad así como en la toma de decisiones sobre iniciativas y políticas de reparación.

Del otro lado


Foto de Jesus Abad Colorado

Artículo escrito Por: Dharmadeva en elespectador.com
Alfredo Molano siempre está del otro lado: su corazón y su prosa palpitan en la orilla donde viven los excluidos, los desplazados, las víctimas de la guerra inmemorial, las mujeres maltratadas, los abusados, los N.N. que para sus madres sí tuvieron nombre.

Este maestro de los que hemos querido leer este país, ha sido veedor y testigo de los procesos históricos reales de las últimas décadas en Colombia, y se ha expuesto por igual en su trashumancia de sociólogo, a la misma intemperie de lluvia, sol y guerra de los protagonistas de sus libros y a los vituperios de los ciegos y los sordos a la realidad que él investiga. La sociología de Molano, además, se apoya en la poesía de lo escueto y no en las estadísticas, así que las miradas de su ojo izquierdo han revelado, como nadie en Colombia, el meollo del alma nacional. Su más reciente libro, Del otro lado, es un tratado incomparable de la complejidad que somos, sin ambages; la historia íntima de cómo se corrompe el alma poco a poco.
Del otro lado no es literatura. El trabajo ha sido uno de ensamblaje respetuoso del relato de los colombianos que han ido a templar al Ecuador desplazados por las fuerzas del hambre, la corrupción del Estado y los múltiples ejércitos, la ambición y la desesperanza, y la esperanza. “Todos los que habitamos estos aires, somos huyentes”, dice Demetrio en el primer capítulo. El “escritor” se limita a escuchar con respeto y transcribir, a facilitar la sintaxis de la experiencia ajena, que hace propia para poderla plasmar y que hable sola. Y su elocuencia aturde pues, como dice el prologuista de esta obra, “No puedo creer lo que leo (la ficción se queda corta), es más que realidad (no alcanzo a imaginar esa realidad)”.
Por estas 219 páginas desfilan los demonios nacionales: el criminal aliento de las fumigaciones; los azufres de la coca y el bazuco; las garras insaciables de la policía; los colmillos voraces de todos los ejércitos convertidos en bandas criminales sin distingo; la cola puntiaguda de las siembras de palma; los cuernos retorcidos de las pirámides para lavar estiércol; las pezuñas del DAS; el trinche del negocio de las armas; la engañifa de los falsos positivos… listas cansonas que no pueden saturarnos, pues existen.
Nada, sin embargo, conmueve tanto como los desaparecidos. La muerte, incluso violenta, es un riesgo sabido. Pero “…al que trozan, o pierden, y nadie nunca puede amparar con sus lágrimas, nunca queda enterrado y nadie puede descansar. Ni siquiera el mismo perdido”, dice un colombiano.
Y a pesar del horror, cuando Molano presenta estas historias, y logra que entendamos que los males no son nacidos sólo del alma individual sino de condiciones económicas, políticas y sociales que perpetúan el hambre, rescata en el último segundo una esperanza, y podría suscribir la frase de Nury, una heroína criolla de su libro: “Jodidos somos todos, pero no malos”. Porque Molano intuye, como buen historiador, que de tanta desgracia habrá de resultar un pueblo recio que buscará la paz como un tesoro, cuando nos demos mañas de construir justicia.

En el congelador



Por María Jimena Duzán
Sábado 26 Noviembre 2011

¿A quién benefician todas esas tácticas dilatorias que tienen estancada esa investigación? Pues a esa mafia poderosa que saqueó la DNE, la cual hasta hoy sigue siendo intocable.

¿Y qué ha pasado con la mafia todopoderosa e intimidante que saqueó la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE)? Que sigue ahí, campante, moviéndose como las serpientes, a ras de la tierra, sin que la Fiscalía haya podido exponerla.

Desde que el gobierno del presidente Santos, en octubre de 2010, destapó ese escándalo y se puso bajo el ojo del huracán la gestión de dos de los últimos directores de la DNE del gobierno Uribe, Carlos Albornoz y Ómar Figueroa, es muy poco lo que se ha avanzado.

Como se recordará, el escándalo fue denunciado por el propio ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, cuando el nuevo director de la DNE, Juan Carlos Restrepo, encontró serias evidencias de que los bienes incautados al narcotráfico habían sido prácticamente saqueados por una red de corrupción altamente sofisticada que aparentemente funcionaba como una mafia desde el interior del Estado; dicha mafia, según lo expresaron en su momento varios voceros del gobierno, tendría fuertes nexos con importantes caciques políticos -en su mayoría conservadores-, quienes presuntamente se habrían hecho al manejo de varios de esos bienes a través de testaferros. "La DNE es un fortín del hampa", fue la frase que acuñó en aquella ocasión el ministro Vargas Lleras.

Al mes, la entidad fue intervenida y una comisión de investigadores de la Dijín entró a sus oficinas con el fin de adelantar el acopio de pruebas que permitiera abrir los respectivos procesos penales.

La investigación empezó con grandes bríos en la Fiscalía, en octubre del año pasado. El fiscal encargado Mendoza Diago decidió enviar el caso a la Unaim, la unidad de delitos que tienen que ver con el narcotráfico, y bajo la batuta de la fiscal Ana Margarita Durán, se integró un grupo de investigación del más alto nivel y con los mejores hombres de la Policía colombiana, quienes a su vez contaron con el apoyo de la DEA. Todo parecía indicar que la investigación iba por buen camino.

Vino luego el cambio en la Fiscalía y en enero de ese año entró a comandar el ente acusador Viviane Morales. Una de las primeras decisiones que ella tomó fue la de sacar a la fiscal Ana Margarita Durán de la Unaim y nombrar en su reemplazo a Juan Carlos Acevedo. Esa decisión la sustentó con el poderoso argumento de que, a su llegada, había encontrado que la doctora Durán no había hecho bien su trabajo y que investigaciones como la de la DNE estaban prácticamente estancadas.

Desde entonces, el proceso, en vez de haber avanzado, se ha ido estancando aún más: hasta el momento no hay ningún funcionario capturado y los que han sido imputados se han logrado parapetar en una hábil estrategia dilatoria impulsada por sus abogados. A pesar de que en octubre pasado la Fiscalía finalmente anunció la imputación de cargos contra 11 funcionarios de la DNE, entre ellos, el exdirector de esa entidad Ómar Figueroa, la audiencia fue suspendida por un juez debido a que no pudieron poner de acuerdo a los 11 imputados para asistir a la cita. Y viendo cómo se mueven las cosas en este proceso, lo más probable es que nunca lo hagan. No se necesita ser muy suspicaz para advertir que lo que se busca es dilatar la investigación con el objetivo de que la justicia termine enredada entre sus propios incisos.

¿A quiénes benefician todas estas tácticas dilatorias que tienen trabada esta investigación? Pues a esa mafia poderosa que saqueó la DNE, la cual hoy sigue siendo intocable. Y si esta investigación no prospera en la Fiscalía, difícilmente lo puede hacer la que se les está adelantando en la Corte Suprema de Justicia a los políticos acusados de haber manejado esos bienes incautados a través de terceros. Si no se puede probar la existencia de una mafia que habría saqueado la DNE, a la justicia le queda aún mucho más difícil probar que en esa sociedad secreta también tenían su tajada los políticos.

Una justicia que no es oportuna y que camina al paso de la tortuga les sirve a las mafias enquistadas, como la que saqueó la DNE, para ganar tiempo porque por esa vía borran fácilmente su rastro. Pero también les sirve para encontrar nuevos aliados que les permitan seguir operando en la clandestinidad.

Ojalá la fiscal Viviane Morales salga de su mutismo en temas como estos y nos explique por qué esta investigación anda tan estancada.

Alcalde de Cali finalizaría su mandato pese a sanción de la Procuraduría - diario El Pais


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Alcalde de Cali finalizaría su mandato pese a sanción de la Procuraduría - diario El Pais

Imágenes pese a todo

"Esta guerra no era nuestra" es el título de un álbum de imágenes del genocidio cometido por paramilitares en Colombia. Este sonoviso lo hice tomando los archivos del grupo Verdad y Memoria. No me gustan los mercachifles del dolor, pero ante esta situación me abstengo de guardar distancia crítica.

Aquí pueden descargar cada una de las imágenes que aparecen en el video:
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lunes, 12 de diciembre de 2011

¿"Estado del arte" o arte del Estado?

Esta imagen se ríe de la situación escolar. Trayendolo a el contexto de la educación colombiana, lo más trágico es que con el paso de los años los pupitres dejan de ser de 3 pisos, no porque se aumenten los profesores y los salones, sino porque echan a los estudiantes por diversas razones.